01Cinco años en Mercadona.
Antes de hablar de marcas, pasé cinco años viendo cómo compra la gente de verdad: qué coge, qué deja, dónde duda y qué paga sin pensarlo. En una tienda no hay teoría que esconda el resultado. O la experiencia funciona, o el cliente lo demuestra.
02Trabajar junto a Fernando Miralles.
La experiencia también se construye con la forma de comunicar: cómo haces comprensible una idea, cómo mantienes la atención y cómo consigues que un mensaje se recuerde. Esa mirada amplió mi forma de entender cada interacción.
03Cámara de Comercio.
El contacto con negocios, profesionales y formación empresarial me permitió observar problemas muy distintos desde dentro. Sectores diferentes, una misma realidad: lo que el cliente vive termina afectando a lo que el negocio consigue.
04Mediterráneo Culinary Center.
En una escuela de cocina de referencia, cada detalle importa: la técnica, el servicio, el espacio y el recuerdo final. Allí la experiencia deja de ser un concepto y se convierte en algo que se ve, se prueba y se siente.
05Diseño, educación y Bellas Artes.
Me formé en diseño gráfico, Educación Infantil y Bellas Artes en la Universitat Politècnica de València. No para acumular títulos, sino para entender mejor por qué algo funciona, cómo aprende una persona y qué hace que una idea conecte.